Parent applying plaster to child's foot

Aprende sobre quemaduras menores en la piel

Las pequeñas quemaduras, también conocidas como quemaduras de primer grado, son relativamente frecuentes en el entorno doméstico. Las causas son variadas, desde accidentes en la cocina hasta las escaldaduras en la ducha. Las quemaduras de primer grado pueden tratarse en casa con medidas básicas de primeros auxilios, pero en casos más graves es necesario acudir al médico.

Cómo saber si una quemadura puede tratarse en casa o si es demasiado grave para ello

Man with sunburnt arms

Las quemaduras de primer grado, aunque dolorosas, pueden considerarse generalmente pequeñas quemaduras y tratarse como tales. Las quemaduras de primer grado solo dañan la capa externa de la piel y, aunque puede existir dolor, enrojecimiento e hinchazón, no son graves y pueden tratarse en casa. Generalmente, presentan bajo riesgo de infección y aparición de cicatrices. La mayoría de las quemaduras debidas al sol también son quemaduras de primer grado y pueden tratarse como otras pequeñas quemaduras.

En las quemaduras de segundo grado, además de los signos anteriores, la piel está rosada o con manchas y existen ampollas. Si la quemadura tiene un perímetro menor de unos 7cm, puede tratarse como pequeña quemadura.

Si una quemadura en la piel presenta alguno de los siguientes síntomas, debes acudir inmediatamente al médico:

  • Cualquier quemadura química o eléctrica
  • Piel blanca o carbonizada en la quemadura o alrededor de ella
  • Quemaduras con ampollas en las manos, los brazos, los pies, las piernas, el rostro o los genitales
  • Inhalación de abundante humo con quemaduras faciales, vello nasal chamuscado, tos o dificultad para respirar
  • Quemaduras en niños pequeños y embarazadas
  • Cualquier quemadura que afecte a una superficie mayor que la de la mano

¿Sabía que la forma más eficaz de refrescar una pequeña quemadura es aplicar agua fría, no hielo?

Cómo tratar una pequeña quemadura

  1. Refrescar: en primer lugar, retira la ropa y las joyas próximas a la quemadura y refresca la zona quemada dejándola de 10 a 20 minutos bajo un chorro de agua a una temperatura entre 5 y 25 grados. No rompas las pequeñas ampollas que puedan formarse. Omite este paso en las quemaduras solares.
  2. Tratar: aplica una crema, gel o espuma refrescante e hidratante. La piel quemada pierde la capacidad de mantener la humedad, lo que dificulta su regeneración y hace que sea especialmente importante mantener la zona hidratada. Cubre la zona quemada con film transparente de cocina o gasa para proteger la piel dolorida.
  3. Aplicar medidas de apoyo: mantén la zona limpia e hidratada durante la cicatrización. El dolor puede tratarse con analgésicos, el dolor debería desaparecer en un plazo de 2-3 días.

L.ES.MKT.CH.04.2019.1207