Parent applying plaster to child's foot

Cómo curar cortes y heridas en la piel

Todos sufrimos accidentes. Un despiste con el cuchillo de cocina, una rodilla raspada al caerse... aunque sean pequeños, los cortes y arañazos deben tomarse en serio y tratarse rápidamente.

Si tú o algún miembro de tu familia sufre un corte o arañazo que llega a sangrar, sigue estos pasos:

Person applying plaster to their heel
  1. Detén la hemorragia aplicando presión sobre la herida con un apósito o un paño limpio y, si resulta necesario y posible, eleva la zona de la herida por encima del corazón para ayudar a reducir el flujo de sangre.
  2. Asegúrate de que tiene las manos limpias y retira de la herida cualquier partícula extraña (tierra, etc.). Desinfecta la herida con un producto desinfectante o antiséptico.
  3. Cubre la herida con un vendaje estéril.

¿Cuándo se debe acudir a un servicio de urgencias médicas?

  • Si no se puede detener la hemorragia.
  • Si la hemorragia afecta a una arteria.
  • Si la piel próxima a la herida está insensible.
  • Si la herida es muy grande o los tejidos están muy dañados.

Permanece atento ante posibles infecciones bacterianas

Aunque tomes todas las medidas para prevenir una infección de la piel, no siempre es posible evitarla. Hay algunos factores asociados a un mayor riesgo de infección: por ejemplo, las heridas con bordes irregulares o la contaminación por suciedad o líquidos corporales como el pus.

Algunos signos de infección pueden ser:

  • Hinchazón, enrojecimiento, y dolor que aumenta con el tiempo en lugar de disminuir.
  • Aparición de pus.
  • Mal olor de la herida.
  • Mareos o taquicardia.
  • Fiebre o malestar general.

¿Cómo cicatriza la piel?

El proceso de cicatrización de la piel abarca varias etapas.

El primero se centra en la detención de la hemorragia:

  • Los vasos sanguíneos que abastecen la zona lesionada disminuyen de diámetro para reducir el flujo de sangre. Esto se conoce como vasoconstricción.
  • Las plaquetas sanguíneas se acumulan alrededor de la herida y, junto con proteínas de coagulación presentes en la sangre, forman un tapón (el llamado tapón de fibrina) que detiene la hemorragia y se convierte en una costra.
Girl with plaster on her face

Una vez detenida la hemorragia, los vasos sanguíneos vuelven a dilatarse para que los leucocitos o glóbulos blancos puedan acumularse en la zona de la herida para ayudar a prevenir y combatir una posible infección.

La etapa de cicatrización y reconstrucción consiste en la formación de tejido cicatricial por debajo de la costra que cubre la herida. La formación de colágeno en el lugar de la herida contribuye a ello. Normalmente, la formación de tejido cicatricial se completa unas tres semanas después de que se produzca la lesión.

La velocidad de cicatrización de las heridas en la piel puede verse afectada por factores como la edad, la alimentación y la presencia de otras infecciones o enfermedades. También puede depender del grado de hidratación de la piel: una vez cerrada la herida, es importante que la piel nueva y la piel que rodea la herida se mantengan hidratadas para ayudar a reducir la inflamación y la visibilidad de la cicatriz y contribuir a una barrera cutánea eficaz.

L.ES.MKT.CH.04.2019.1207